Parece una película de ciencia ficción, pero en 2021 en una República Democrática todavía no se comprende el valor de la educación y se relativiza bajo la sombra de otras instituciones que se entienden como de mayor importancia. Parece mentira, pero hay discursos que hablan de salud y seguridad, como si alguna de ellas fuera posible sin las bases fundamentales de la educación. Parece exagerado, pero sin la educación no hay aire limpio para respirar. Sin educación no hay agua potable para beber. Sin educación no hay fuego para calentar. Sin educación no hay salud, no hay seguridad, no hay comunidad, no hay nada.