El alma de pueblo lo lleva con él en cada momento a pesar de vivir en España hace 20 años. Nunca se olvidó de sus raíces, de su amado Pehuajó, donde dejó a su familia que lo llenó de valores y humildad. Un chico que a los 13 años ya prometía mucho en este deporte logrando títulos, debutando a los 15 años en el circuito profesional y a los 20 años ya era el presente, se consagró número uno en el pádel de Argentina.