Con el reciente y gigante avance de la propuesta hecha por los directivos de la FIFA acerca de hacer un mundial con 48 selecciones, en vez de 32, y cada dos años, en vez de cuatro, es fácil reconocer la gran influencia que tiene el dinero en el fútbol actual. La ecuación es muy fácil: más participantes significan más partidos, lo que se traduce en mayores ingresos (por derechos televisivos y taquilla).