En la década de los ochenta, Ferro luchaba por el campeonato nacional y por copas internacionales. Aquel Ferro de Griguol, un 30 de mayo de 1984 le ganaba a River Plate la final del Nacional, con una goleada de 3 a 0 en el partido de ida, y con un contundente 1 a 0 en el Monumental, en el partido de vuelta. La figura del partido fue Márcico, que luego se convirtió en un jugador de Boca Juniors.